PROYECTO DE CENTRO

 

MÁS LIMPIA Y

SALUDABLE

TORRENT

 Álvaro Payá, Tutor de 5º de Primaria 

La semana pasada mi coche tuvo que pasar por el taller, una de esas visitas que realizas, a bote pronto, con cierto disgusto. Sin embargo, las situaciones menos propicias, te brindan, de tanto en tanto, la posibilidad de aprender alguna cosa. 

En una época en la que las conversaciones entre iguales están en desuso, más allá del intercambio cortés de saludos, peticiones, sugerencias o exigencias varias, si uno mantiene la actitud correcta y el gusto por la plática, se puede ver inmerso en un intercambio de ideas o experiencias, a veces, de lo más instructivo. Me contaba el mecánico, con la grasa de sus manos reluciente mientras operaba con precisión quirúrgica el catalizador, que en España todo era muy nuevo. Edgar, rozando la treintena, heredero, por esos dados que lanza la vida, de un taller mecánico que se marchitaba a la sombra del bolivarianismo desnaturalizado de su Venezuela natal, me hacía la siguiente reflexión con cierta retranca: “Ustedes, acá en el primer mundo, no reparan, prefieren tirar las cosas y comprarlas nuevas”. Por lo visto, las durezas en las manos de Edgar, más propias de una edad provecta, no tenían su origen en la práctica del remo, sino más bien en la manipulación sistemática de piezas antiguas repletas de aristas, materiales desgastados, amputados, trasplantados, injertados, con piezas de aquí y de allá. Lo que no se puede pagar con la billetera deja cicatrices en las manos que lo hacen funcionar, así entendí las palabras del mecánico. Tirando de refranero que no se desgasta nunca, de la necesidad, el amigo Edgar y otros tantos miles de mecánicos, técnicos de mantenimiento, profesionales de la tuerca y el destornillador de otras latitudes, hacen una virtud.  

Esta anécdota, en mi vuelta a casa, catapultó mis pensamientos hacia el taller de reciclaje que habían realizado los alumnos de quinto de primaria. Si hacemos una transposición de lugares y materiales, véase, las piezas mecánicas son el planeta, nuestro ecosistema; las reparaciones representan el reciclaje, la reutilización; y los mecánicos somos nosotros, las piezas del puzle encajan. He aquí que tenemos una bonita metáfora para contar en clase.

Nº16-2020

Edita: Julio Verne  School /Ctra.de l’Alberca,51 CP: 46901 / El Vedat de Torrent / Valencia/ Tel: 96 155 50 11

Diseño gráfico y maquetación: Área de Marketing y Comunicación externa

Responsable de redacción: Octavio Solaz Viana

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